martes, 10 de febrero de 2015

El síndrome fariseo: Presbiterio MAPDP

Lucas 18:9-14 (NVI):
Parábola del fariseo y del recaudador de impuestos
9 A algunos que, confiando en sí mismos, se creían justos y que despreciaban a los demás, Jesús les contó esta parábola:10 «Dos hombres subieron al *templo a orar; uno era *fariseo, y el otro, *recaudador de impuestos.11 El fariseo se puso a orar consigo mismo: "Oh Dios, te doy gracias porque no soy como otros hombres —ladrones, malhechores, adúlteros— ni mucho menos como ese recaudador de impuestos.12 Ayuno dos veces a la semana y doy la décima parte de todo lo que recibo." 13 En cambio, el recaudador de impuestos, que se había quedado a cierta distancia, ni siquiera se atrevía a alzar la vista al cielo, sino que se golpeaba el pecho y decía: "¡Oh Dios, ten compasión de mí, que soy pecador!"
14 »Les digo que éste, y no aquél, volvió a su casa *justificado ante Dios. Pues todo el que a sí mismo se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.»

Muchos de nosotros muchas veces hablamos en torno a los fariseos y como sus actitudes dañan el cuerpo de Cristo. Pero muchas veces hablamos y no entendemos lo que verdaderamente es esto, ser un fariseo.
Tenemos que entender algo y es que en algún momento en nuestras vidas tomamos una conducta de fariseos, y me voy mas lejos, a muchos ese espíritu les posee y nunca les abandona. Es decir, muchos no han sido libres de este espíritu.
Pero tenemos que comenzar a entender que es un fariseo.

Definición de lo que es un fariseo:
Los fariseos (פרושים perushim, de parash que significa "separar") eran una comunidad judía que existió hasta el segundo siglo de la presente era. El grupo atribuía su inicio al período de la cautividad babilónica (587 a. C.-536 a. C.). Algunos sitúan su origen durante la dominación persa o los consideraban sucesores de los hasidim (devotos). Se definieron como partido durante la revuelta de los macabeos contra los invasores sirios (167165 a. C.). Fueron coetáneos de saduceos, esenios y zelotes.
Estos, en contraste con los saduceos, los fariseos eran en su mayoría hombres de negocios de la clase media, y por lo tanto estaban en contacto con el hombre común. Los fariseos eran tenidos por el hombre común, en una estima más alta que los saduceos. Aunque ellos eran una minoría en el sanedrín, y mantenían un número minoritario de posiciones como sacerdotes, ellos parecían controlar las decisiones, haciendo del sanedrín algo más importante de lo que lo hicieron los saduceos, nuevamente debido a que tenían el apoyo de la gente.
Religiosamente, ellos aceptaban la Palabra escrita como inspirada por Dios. Para el tiempo del ministerio terrenal de Jesucristo, esto habría sido lo que es ahora nuestro Antiguo Testamento. Pero ellos también le concedían igual autoridad a la tradición oral, e intentaban defender su posición diciendo que ésta se remontaba hasta Moisés. Esto no era nada más que legalismo. Estas tradiciones se habían desarrollado a través de los siglos, y se añadían a la Palabra de Dios, lo cual está prohibido (Deuteronomio 4:2; Apocalipsis 22:18-19), y los fariseos buscaban obedecer estrictamente estas tradiciones junto con el Antiguo Testamento. Los Evangelios abundan en ejemplos de los fariseos tratando estas tradiciones de igual manera que la Palabra de Dios (Mateo 9:14; 15:1-9; 23:5; 23:16, 23; Marcos 7:1-23; Lucas 11:42). Sin embargo, ellos permanecieron fieles a La Palabra de Dios con referencia a ciertas otras doctrinas importantes. En contraste con los saduceos, ellos sostenían lo siguiente:
1.      Creían que Dios controlaba todas las cosas, y no obstante, las decisiones hechas por individuos también contribuían al curso de la vida de una persona.
2.      Creían en la resurrección de los muertos (Hechos 23:6).
3.      Creían en una vida después de la vida, con la correspondiente recompensa y castigo sobre una base individual.
4.      Creían en la existencia de ángeles y demonios (Hechos 23:8).
Es decir, Según el Nuevo Testamento, los fariseos eran fieles seguidores de la Ley. En la teología, profesaban un gran interés ritual -pureza, diezmos, leyes de alimentación, sábado-, y diferían considerablemente con los saduceos en torno al tema de la resurrección (Hechos 23.1-8; Marcos 11.18-26). La fuerte crítica a los fariseos que se incluye en el Nuevo Testamento -son identificados como hipócritas y ciegos- debe ser entendida a la luz del contexto de polémica en el cual se desarrolló la vida de los primeros creyentes en Cristo Jesús.
Aunque los fariseos eran rivales con los saduceos, se las ingeniaron para hacer a un lado sus diferencias en una ocasión – el juicio de Cristo. Fue en este punto en el tiempo, que los saduceos y fariseos se unieron para llevar a Cristo a la muerte (Marcos 14:53; 15:1; Juan 11:48-50).

Mientras que los saduceos dejaron de existir después de la destrucción de Jerusalén y del Templo, debido a su naturaleza altamente política, los fariseos, quienes estaban más preocupados con el estado religioso de Israel, continuaron existiendo mucho después de la destrucción de Jerusalén. De hecho, los fariseos estuvieron en contra de la rebelión que trajo la destrucción sobre Jerusalén en el 70 d.C., y después de esto, fueron los primeros en hacer las paces con los romanos. Los fariseos también fueron responsables por la compilación de La Mishna, un importante documento con referencia a la continuación del judaísmo más allá de la destrucción de su lugar central de adoración, el Templo.

Los fariseos y Jesucristo, la máxima confrontación:
Uno de los primeros encontronazos de Jesús con un fariseo fue en el evangelio de Juan en el capítulo 3. La Biblia nos relata en torno a Nicodemo, que respetaba a Jesús y reconocía que las señales de Jesucristo venían de parte de Dios. Jesucristo le trajo una enseñanza que era en torno a nacer de nuevo.
Luego de esto Cristo siguió llevándole la contraria a muchas enseñanzas de estos, como en Mateo 5:43 que Cristo enseñó a amar a nuestros enemigos, cuando enseñó humildad en torno a poner la otra mejilla, cuando habló del divorcio en el mismo Sermón del Monte, y las veces que el sanó gente en sábados, las veces que expulsó demonios en sábado, y cuando enseñó la oración a no orar en frente de la gente y hacerlo en secreto para que Dios les recompensé en público (Mateo 5, Mateo 12, Mateo 15, Lucas 4 y varios más). Inclusive, les llamó hipócritas y esta es una palabra fuerte para esa época (Mateo 23).
Los fariseos predicaban un evangelio de apariencias, un evangelio de por encima y no de una vida profunda. Ellos se creían que por que servían en el altar eran más santos y más puros que nadie. Ellos creían que la ofrenda mientras era más grande santificaba más a la gente. En fin, ellos eran una predicación de apariencias. Y nos vamos más lejos: Ellos mismos no guardaban la ley como era y ponían lo pequeño por encima de lo que verdaderamente era importante, como el amor y la misericordia (Mateo 23).
El fariseismo convertido: Una semejanza con el fariseismo moderno:
En un momento dado, hubieron fariseos que creyeron. La Biblia da a entender que Nicodemo creyó en Jesús, y su discípulo a escondidas como muestra Juan 19:38 así como Jose de Arimatea y varios más, inclusive, en el Nuevo Testamento, nos habla de conversiones de los fariseos:
Hechos 15:5:
Mas algunos de la secta de los fariseos, que habían creído, se levantaron, diciendo: Que es necesario circuncidarlos, y mandarles que guarden la ley de Moisés.

Es decir, ellos trataron de comenzar a traer las enseñanzas del Antiguo Testamento y aplicarlas a la gracia de Dios, al nivel que la Biblia habla de que a Timoteo por amor a ellos Pablo le circuncidó pero a Tito no (Hechos 16:3, Tito 1:10). Es decir, circuncidar a Tito nos hubiera hecho a los creyentes gentiles ser judaizados para tener que alcanzar la salvación.

Hoy día, tenemos muchos judaizantes con el espíritu de fariseo, entre los cuales podemos ver algunas tendencias para entender por que esto hay que cancelarlo:
           
1.      Los fariseos modernos están más pendientes a la vestimenta que al corazón de la persona.
2.      Les gusta hablar de los demás a sus espaldas.
3.      están más pendientes a lo que creen que a lo que la Biblia muestra y si hay palabra fresca no dudan en tratar de difamar a la persona.
4.      Velan mas por que no se “dañe” su grupo que predicar el evangelio.
5.      He visto “ministros” que han mandado para su casa a una inconversa a cambiarse de ropa por que van con pantalón a la iglesia o por que su falda no pasa de la línea de debajo de la rodilla (una vez escuche de uno en Bayamon en Puerto Rico que medía con una regla las faldas de las hermanas en la puerta de la iglesia y que cada pulgada por encima de la línea de debajo de la rodilla era 1 mes en disciplina y de mas esta decir que un día vio unas piernas muy bonitas y hoy día no pastorea esa iglesia, es decir, cayo en pecado).
6.      Cuando se convierte alguien en su iglesia comienzan a ponerles tantas normas y restricciones que hacen que la gente se vaya y no vuelva y luego no quieran saber más del evangelio.
7.      Sus iglesias envejecen y no crecen.
8.      Refuerzan el amor propio de su persona.
9.      Evita que una persona mire su necesidad de cambiar y arrepentirse;
10.  Alienta un temor a los hombres en lugar del temor a Dios.
11.  Magnifican los beneficios inmediatos mientras ciega a una persona para que no vea las consecuencias eternas.
12.  Prefieren la atadura de la religión que una relación pura con Dios.
Conclusión:
Jesús resumió el verdadero fundamento de la religión cuando les dijo a sus seguidores que amar a Dios y a los demás eran los “primeros y grandes mandamientos” (Mateo 22:37-40). Pero los fariseos son expertos en dar importancia a puntos menores de la ley y quitar importancia a la verdad de corazón de las palabras del Señor. Jesús le dijo a los hipócritas de su tiempo: “Vosotros diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe… ¡guías ciegos, que coláis el mosquito, y tragáis el camello!” (Mateo 23:23-24).
Sin lugar a dudas, nadie pesa especies hoy en día, pero hay muchos que pasan por alto la vida de sacrificio del verdadero cristianismo por darle indebida importancia a sus apreciados sistemas doctrinales. Por supuesto, es correcto contender arduamente por los principios de la fe (por ejemplo el nacimiento virginal de Cristo, la Trinidad, etcétera). Sin embargo, los fariseos se caracterizan por ser aquellos que carecen de la humildad y madurez necesaria para permitir que otros cristianos mantengan diferentes puntos de vista en asuntos doctrinales secundarios como la seguridad eterna, el tiempo del rapto, el divorcio y el volverse a casar, y otros. Eso no es más que el feo orgullo que bulle de una vida centrada en el yo.
Si ves a un fariseo, a estos evita, por que sus corazones endurecidos pueden hacer que el tuyo sea dañado y ellos buscarán de cualquier manera de sacarte del bien y la misericordia de Dios y entrarte en su mundo dañado. No olvides que el fariseo enseña un evangelio anatema (es decir, de maldición), por que es un evangelio que no se adapta a la Biblia sino mas bien a sus propias interpretaciones (Gálatas 1:8-9).
Marcos 2:21-22:
21 "Si un vestido viejo se rompe, nadie le pone un remiendo de tela nueva. Porque al lavarse el vestido, la tela nueva se encoge y el hueco se hace más grande.

22 "Tampoco se echa vino nuevo en recipientes de cuero viejo. Porque al fermentar el vino nuevo, hace que se reviente el cuero viejo. Así el vino nuevo se pierde, y los recipientes también. Por eso hay que echar vino nuevo en recipientes nuevos.