viernes, 25 de septiembre de 2015

Barco de guerra o crucero turístico: Ana C. Quevedo

La principal diferencia entre un barco de guerra y un trasatlántico de uso turísticos, es que uno está preparado no solo para atacar sino también para recibir ataques, el otro ha sido equipado con áreas de recreación y descanso.
Los buques de guerra poseen sistemas de armas, están blindados y aunque eso adhiere un peso extra, normalmente son rápidos y más fáciles de maniobrar que cualquier otro barco. Entre otras cosas, cuentan con munición, abastecimiento para su tripulación, áreas de entrenamiento, radares para detectar enemigos, artillería pesada y sobre todo, soldados que actúan coordinadamente en caso de alerta.
Por otro lado, los trasatlánticos o barcos turísticos se mueven con lentitud, tiene áreas de confort para la recreación de cada pasajero, los eventos son coordinados para el deleite de los turistas. Durante el día existen actividades en grupo en el que se puede disfrutar de un show, pero también, tranquilamente uno se puede disfrutar de lecturas recostado sobre la cubierta tomando sol con una sombrilla y agua de coco.
La armada naval se ha convertido en la forma más importante de defensa para los países que cuentan con un litoral o que poseen áreas costeras que resguardar. En tiempos de guerra son totalmente esenciales para el traslado tropas, municiones y alimentos, ya que tiene una capacidad mucho más grande que cualquier tipo de transporte aéreo.
Los cruceros tienen como fin mantener contento y cómodo al turista. Hoy en día existen muchas empresas ofreciendo paquetes de viaje en distintas categorías, tratando de llenar la capacidad del trasatlántico.
Ambos barcos han sido construidos con distintos fines y las diferencias son totalmente marcadas y comprobables a simple vista.
Tomemos esta analogía y meditemos un poco: ¿A cuál de estos barcos debe parecerse más a una iglesia?
Salmos 18:32-34 dice: “Dios es el que me ciñe de poder, Y quien hace perfecto mi camino; Quien hace mis pies como de ciervas, Y me hace estar firme sobre mis alturas; Quien adiestra mis manos para la batalla, Para entesar con mis brazos el arco de bronce.” Versión Reina-Valera 1960
Dios quiere adiestrarnos para que sepamos pelear cada batalla que se presenta en nuestra vida, de hecho 2 Timoteo 3:17 agrega refiriéndose a la Biblia: “…a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.” Versión Reina-Valera 1960
La iglesia es un barco de guerra donde se preparan hombres y mujeres para pelear batallas espirituales con firmeza en la palabra de Dios, y no un crucero de placer al que se asiste con fines turísticos y de recreación.