jueves, 22 de octubre de 2015

Dirigido a todo aqueI que es un DISCÍPULO: Profeta Tony Gonzalez


Juan 12:5
 ¿Por qué no fue este perfume vendido por trescientos denarios, y dado a LOS POBRES?
Muchos creen que cuando hablan con una persona en autoridad, es decir alguien que los sirve en amor y pueden decirles cosas tanto públicamente, como en privado, pensando que ellos dijeron lo que nadie se animó a decirle a ese líder, creen que están haciendo lo correcto.
Como dije, leyendo este pasaje y su contexto reflexivamente, el Espíritu Santo me enseñó algo maravilloso, lo que creyó Judas Iscariote, por este episodio, es lo que creen muchos hoy, me explico mejor:
Judas creyó que con su intrepidez y su “valentía” para confrontar a Jesus, como ningún otro discípulo lo hizo, haría que Yeshúa reflexionase.
Pero no mis amados, la cosa no fue así, repito tan solo con saber cuál fue el final de este discípulo, podemos darnos cuenta que es lo que pasó aquí.
No fue la valentía o intrepidez de Judas para confrontar a Jesus, que permite dejar una enseñanza ejemplar, sino por lo contrario, fue el AMOR, HUMILDAD Y SENCILLEZ del Mesías, lo que deja la enseñanza.
Yeshúa podría haber callado la boca del discípulo, ridiculizarlo y avergonzarlo, porque Él mejor que nadie conocía el corazón de ese hombre que lo enfrentaba, sin embargo, optó por la repuesta que todos sabemos que dio y que invito a que lean en la Palabra.
Todo discípulo debe aprender, que no es la intrepidez para decir las cosas (“que todos piensan y que nadie se atreve”), lo que lo hace mejor, no mis amados, sino que es la humildad, amor y paciencia de un maestro que le permite decir tales cosas, tal cual se lo permitió Jesus a Judas.
Un consejo a todos los que se consideran discípulos, nunca confundas HUMILDAD de un MAESTRO, con arrogancia ignorante, porque temo que se terminará como Judas Iscariote.
Cuando hables con un mentor hazlo con la humildad del que no consideró ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que tomando forma de siervo, se hizo hombre y humillándose fue obediente hasta la muerte, seamos como Jesus, les aseguro que nunca terminaremos traicionando nuestro propósito en la vida.
Si eres discípulo, ama, respeta y honra a tu mentor, aunque te parezcas que tienes toda razón para decir algo, no lo digas, espera el tiempo oportuno, porque quizás es allí donde justamente estás siendo entrenado.
Si eres discípulo, no esperes a que tu mentor te salude, toma tú la iniciativa, seguramente allí también estás siendo instruido.
Recuerda que un mentor da enseñanza con sus palabras, da ejemplos con su actitud y guía con su accionar.
Recuerda que, un mentor enseña con la verdad lo que hay que hacer y con sus errores, lo que no, de todas formas un mentor nunca deja de enseñar.
Sean bendecidos.