lunes, 8 de febrero de 2016

Cuando no cuadras con la gente: Dr. A. Vallejo

Desde Mi Escritorio Pastoral 8 de febrero de 2016

“Cuando ellos lo vieron desde lejos, antes de que se acercase, actuaron engañosamente contra él para matarle. Se dijeron el uno al otro: --¡Ahí viene el de los sueños! Ahora pues, venid; matémoslo y echémoslo en una cisterna. Después diremos: "Alguna mala fiera lo devoró." ¡Veamos en qué van a parar sus sueños! Génesis 37: 18-20

¿Alguna vez te has quejado de dónde te encuentras en la vida ahora? "No me gusta mi barrio. Mis vecinos son tan raros. . . . No soporto donde trabajo. Hay ciertas personas con las que trabajo que realmente me irritan. . . . No me gusta esto o aquello de mi vida. . . .De mi Iglesia, ni hablar, que si los pastores, que si los hermanos, que si las exigencias de un mayor compromiso...¡Ya no aguanto más!"

¿Alguna vez te has detenido a pensar en el hecho de que Dios te ha puesto donde te encuentras para un momento como este? Es la providencia. Si tú has sufrido en la vida, Dios puede tomar ese dolor y todo tu sufrimiento y utilizarlo para hacer de ti un hombre o una mujer de Dios para un momento como este.

Un ejemplo clásico es José. Después de que fue vendido como esclavo por sus hermanos, fue comprado por un hombre llamado Potifar. José era muy trabajador y piadoso por lo que fue puesto a cargo de la casa de Potifar. La esposa de Potifar, sin embargo, quiso seducir a José. Cuando se negó a sus repetidos avances, aquella impía lo acusó falsamente de violación.

En consecuencia, José fue enviado a prisión, donde sufrió durante mucho tiempo. Pero a través de la providencia de Dios, fue puesto en libertad, se presentó ante el rey, e interpretó su sueño. El rey recompensó a José con la posición más poderosa en su reino, ser el segundo en mando detrás de él. Con el tiempo, José se encontró cara a cara con sus hermanos de nuevo. Podría haber sido la oportunidad dorada para pagarles con creces todo el daño que le habían infligido, la hora ultimada de su venganza. En cambio, fue la ultimada historia del perdón.

Sólo hay un tu. Hay solo una persona que camina esta tierra con tu herencia exacta. Los acontecimientos precisos y sufrimientos de tu vida te han llevado a esta hora. Dios está consciente de ello. Él ha estado preparando, equipando y permitiendo lo que ha ocurrido en tu vida para ayudarte a prepararte para ese momento de gloria y victoria. Tú decides si lo hechas a perder o si terminas viendo realizarse el sueño de Dios contigo.

Caminante, aquel José salió de la posición de favor en la casa de su padre a una cisterna, de la cisterna a un viaje como esclavo a Egipto, vendido a Potifar y siervo líder en su casa, de allí a la falsa acusación y a la cárcel por largos años y de la cárcel al trono y al perdón de los que le habían hecho tanto daño. Nada de lo que había vivido frustró sus sueños ni permitió que la actitud y acciones indignas de otros lo cambiaran para mal. Ubícate ahora en esa posición y decide qué vas a hacer con tu vida. Si te vas a dejar anular o amargar por tus circunstancias pasadas o vas a seguir la guía divina sobre tu vida, aun si todavía no puedes ver el cumplimiento de lo que Dios dijo de ti.

Sigo pensando en voz alta, mientras no le permito a nadie que me robe mis sueños, porque Dios fue quien habló.

Siempre tuyo en el servicio del Rey,

Dr. A. Vallejo
CCPDP 1001 W. Carroll St., Kissimmee, Fl. 34741