domingo, 6 de noviembre de 2016

ESCUELA MINISTERIAL ANTIOQUIA MODULO II LECCION V: MIS RESPONSABILIDADES HACIA MIS MINISTROS




Mis responsabilidades hacia mis Ministros:
Hebreos 13:17:
Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos;
porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta;
para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso.
Un principio clave en la sujeción que tenemos que entender es que la obediencia trae bendición a nuestras vidas, pero que dentro de este principio de sujeción y obediencia esta el principio de una relación de Padre-Hijo entre los Apóstoles, Pastores o Lideres Celulares de la Vasija y la Vasija. Y eso es algo que no se ha entendido a plenitud en la iglesia históricamente, y más aun, dentro de la iglesia pentecostal tradicional. Lo que hemos experimentado lamentablemente es sujeción, solo responsabilidad, de 1 lado hacia el otro, del lado del creyente hacia el Pastor o líder (llamados tradicionalmente Diáconos, un titulo que no ejerce gobierno en la iglesia, es algo dado a un servidor), pero del lado del Pastor o líder hacia el creyente, nada de nada. Es decir, no ha habido un cuidado apropiado en la historia de la iglesia hacia las ovejas.
El afamado evangelista del siglo XVIII George Whitefield quien fue un hombre que Dios uso junto a los hermanos Wesley para iniciar el movimiento metodista (que de ahí salió el Movimiento del Espíritu Santo en el Siglo XIX, dentro del cual se destacaron Charles Finney, D.L. Moody, R.A. Torrey, Andrew Murray y otros y que muchos creen que Spurgeon fue parte de esto también, y que de ahí salió el movimiento pentecostal del Siglo XX y XXI) dijo en cierta ocasión, cuestionado por una pregunta que le hicieron, y esta era que como él, habiendo ganado casi 250,000 almas para Cristo en su ministerio, los Wesley (mas específicamente Juan, puesto Carlos lo que hacía era ministrar en Adoración y Alabanza) su ministerio no había llegado al nivel de Juan Wesley (que ya sabemos que fue un ministerio apostólico). Esta pregunta se produjo debido a que Wesley gano también mucha gente, aunque no tantas como él, pero Wesley supo mantenerlas y que en el ministerio evangelístico de Whitefield se convertían, pero en muchos casos, por donde mismo entraban, se descarriaban, es decir, la puerta de entrada era tan ancha y tan grande como la entrada de salida. Y eso precisamente fue lo que Whitefield dijo, que Juan Wesley había tenido éxito reteniendo las almas en los Clubes Santos que el supervisaba (que es lo que hoy llamaríamos células y fueron 10,000 con 100,000 almas bajo su cobertura) y había logrado cerrar la puerta trasera de estos Clubes, mientras él no había podido hacer esto. Claro, hoy día entendemos que Whitefield era evangelista y que Wesley era un Apóstol, es decir, un Pastor de Pastores, y el ministerio evangelístico no es llamado a cuidado precisamente, es llamado a echar la semilla, esto es llamado del ministerio pastoral hacia las ovejas o apostólico hacia sus pastores y que se pudo atribuir a esto también, ya que su unción era evangelística, pero, hay algo que ver en esto. Whitefield reconoció el cuidado de los Wesley, más específicamente Juan, como Padres a Hijos, y ese es un gran principio en el liderazgo cristiano y parte del secreto en torno al éxito ministerial.


A. La obediencia y sujeción:
Las palabras obediencia Hupakoe y sujeción Hupotage quieren decir casi lo mismo (si las notas, tienen ambas relación en su pronunciación y de donde se originan). Inclusive, cuando vemos la definición de ambas, una usa la otra para definirse, es decir, cuando definimos obediencia aparece sujeción y cuando definimos sujeción aparece obediencia. Pero esta obediencia es principios ante nada. La definición como tal habla que esta llega hasta los límites del cristianismo. Detengámonos ahí por un momento: Esto quiere decir que la obediencia tiene límites. Pero, ¿cuáles son estos límites? Definamos que es limite primero, y esto es, lo que pone el final y el principio entre un territorio y otro, las fronteras. Hasta ahí llega la obediencia, hasta sus límites. Y en el cristianismo, el límite de la obediencia es el pecado. Esto quiere decir que tú llegas a sujetarte a tus Pastores o Lideres Celulares hasta que te piden que practiques pecado. Esto es básico, si te piden tu hijo o hija para rituales raros de “liberación” que implican desnudeces y en ciertos extremos actos lascivos, si te piden que robes al gobierno, si te piden una total sujeción sin cuestionamiento, quiere decir que puede ser que este tipo de sujeción no sea la obediencia bíblica y es mejor que tengas cuidado con donde te estás congregando. Y te voy a dar un testimonio muy propio de algo que me paso a mí a para allá los años 1998-99: En esos tiempos yo asistía a una iglesia en el área metropolitana en mí Puerto Rico natal (evitare nombres y lugares específicos por lo obvio). En esta iglesia tenían unos dogmas doctrinales entre los cuales estaba el guardar el domingo así como los adventistas lo hacen con el sábado, de una manera sagrada, al nivel que no se podía hacer nada domingo. Para parte de este tiempo, yo era Gerente de una estación de gasolina antes de ser ascendido a Contralor de la Empresa, pero si un cajero faltaba, yo tenía que hacer su turno. Esto quiere decir que no importa la hora que fuera, tenía yo que hacer este turno si no conseguía a uno de los cajeros medio tiempo para que reemplazaran al cajero ausente. Y estuve unos cuantos domingos que la gente faltaba sea por el motivo que fuera. Y me tuve que ausentar a algunos cultos por motivos de trabajo, que era necesario para poder sustentar a mi familia y es algo que la Biblia manda a hacer. Cuando pedí la membresía de la iglesia, se me informo de parte del Pastor de la iglesia, que le gustaría hacerme miembro pero que no podía, ya que no había dado buen testimonio a los hermanos por que no iba a algunos cultos por estar trabajando y que de esa manera me pedía formalmente que me abstuviera de tomar la Santa Cena (La Cena del Señor) y a participar activamente de algunas actividades de la iglesia. Esto a mi me turbo y no me causo paz a mi corazón y dije que no volvía mas a la iglesia hasta que estudiara el tema. Resulta que estudie el tema y me di cuenta que lo de tomar la Santa Cena es algo propio de la conciencia de cada persona (1ª Corintios 11:28) y más que eso, que guardar un día ni salva ni condena a nadie (Romanos 14:5-6) y yo rápidamente cuestione estas cosas y pedí una junta con el Pastor. La junta se dio, en un retiro de la iglesia, pero por la tarde el hijo del Pastor vino a tratar de convencerme en contra de lo que yo hacía, y yo le cuestione a él y le refute con varios versos bíblicos que yo era libre de estas prácticas como ellos decían, que lo que la Biblia me manda es a congregarme 1 día a la semana (Hebreos 10:24-25), no guardar ningún día en especifico por nuestra libertad como creyentes gentiles a los que lo somos (Romanos 10:4), y le hable por la Palabra lo de la Santa Cena y el siguió filosofando en su dogma (hablando de esto, yo creo para mí que el día de reunión debe ser domingo por varias evidencias históricas en la Iglesia Post-Apostólica, pero respeto esto a cualquiera que no crea como yo, pero el mismo me admitió y un escritor muy renombrado de esta corriente bautista reformada admite que el cuarto mandamiento transferido al domingo no tiene ninguna evidencia neo-testamentaria para ser guardado, pero que como quiera hay que guardarlo, algo que no hace lógica por la Biblia). La reunión se dio; una en la cual yo salí destruido, llorando, en la cual se me llamo terco, desobediente y otros epítetos mas, en los cuales mi dignidad como persona se vieron cuestionadas y puestas en duda, y cada vez que este Pastor hablaba contra mi persona, crujía los dientes en señal de rabia. Salí completamente destruido, pero después con el tiempo me dio con estudiar algunas cosas de esta iglesia, entre las cuales, que después de su fundación en el principio de la década de 1960, se habían convertido bien pocas personas, y que hace mucho tiempo, años que nadie se convertía, que su crecimiento se debía a personas de otros países que eran de la misma corriente dogmática y que solo iban allí atribuyendo que su “doctrina” es la más sana, cuando no es doctrina, es un dogma (un principio más bien sectario y triste y no digno a seguir como ejemplo). Y luego Dios me dio una respuesta tajante en este dilema: El hijo del Pastor, el que tanto defendió el dogma de guardar el domingo, estaba en pecado de adulterio (ya era casado) en ese tiempo, y su padre no le quiso poner en disciplina y hoy día tiene un hijo producto de esa relación adultera. A consecuencia de esto, esa iglesia tuvo un gran éxodo de personas y hoy día no llega a 20 personas de membresía, algo que no debe pasar en ninguna iglesia que predique el evangelio. Pero esto no significa ahora que vas a cuestionar todo lo que tus lideres y pastores hagan, si tienes un cuestionamiento, hazlo por la Palabra de Dios, no por tus propios conceptos, y más que nada, hazlo de manera profesional, con cuidado, de la misma manera que ellos te han cuidado.
B. La relación Padre-Hijo entre el creyente y sus líderes:
Un secreto hermoso en el evangelio es el cuido de las ovejas. Jesucristo mismo se identifica como El Buen Pastor (Juan 10:11), y si vemos el ejemplo del Rey David, este tuvo que enfrentar en un momento dado un oso y un león para defender las ovejas de su padre Isaí (1ª Samuel 17:34-36a). Los Apóstoles, Pastores y Lideres Celulares son llamados a cuidar a sus ovejas, no a maltratarlas ni a herirlas, pero las Ovejas = Vasijas son llamadas a obedecer y a sujetarse en amor para bendición de ellos.
Este principio de trato mutuo de obediencia y respeto esta en Efesios 6:1-4, y se vas mas lejos de la relación de Siervo-Amo, ya que el Siervo no conoce nada de lo que su amo hace y a nosotros sí se nos es revelado lo que Dios hace (Juan 15:15, Amos 3:7). El hijo obedece para que le sea de bendición en la tierra y le sea de larga vida, pero el padre no llena de ira, es decir, no molesta, no le pone reglas molestas, a sus hijos, es una relación llena de respeto con confianza. Dios mismo dice que por su Espíritu le llamamos Abba Padre (Romanos 8:15) y esta palabra Abba quiere decir Papito, Papi, es decir, una palabra de confianza, entendiendo que es nuestro Padre, pero que esta accesible para todos nosotros. Así es la relación entre los líderes y sus Vasijas, es decir, las personas que Dios les ha dado para cuidar y llevar hasta su total formación, es una de amor, interrelación, cuido y respeto mutuo en amistad plena.


C. Preguntas de la lección:
          1. ¿En que radico el éxito de Juan Wesley? Explica brevemente.
          2. Explica que significan obediencia y sujeción.
          3. ¿Tiene límites la obediencia, o es ciega?
          4. Explica la relación Padre-Hijo. ¿Cómo esta es superior a la de Siervo-Amo?
          5. Explica la frase Abba Padre y que esta quiere decir.
          6. Autoanalízate: ¿Cómo está tu relación con tu Pastor o líder Celular? Del 1 al 10, ¿que valor le darías (10 es mejor)?

          7. Ejercicio: Llama a tu líder o pastor 1 vez en semana al menos y siempre pregúntale como esta, como se siente y como le ha ido todo. Mira como esto mejora la relación entre ambos y piensa si te ha venido bien y si te sientes con más confianza hacia tu líder o Pastor.