domingo, 26 de marzo de 2017

Escuela Ministerial Antiquia Modulo II Lección X: Introducción a lo apostólico I: El ministerio Apostólico- Entendiendo su esencia:




1ª Corintios 12:28ª:
Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles.

En 1ª Corintios Pablo escribe que Dios puso primero a apóstoles. Y en Efesios 4 vuelve a hablar en torno a que El mismo constituyo, es decir, los hizo parte de una constitución, decretó, a unos apóstoles. Estos pasajes y otros enfatizan la necesidad de un ministerio apostólico en la iglesia de Cristo, sea llamado oficio o ministerio.
Este don es de mucha importancia, ya que es el primero dado en ambas listas. Hay que entender que Dios trabaja a través de Sus siervos, pero entre estos, los apóstoles juegan el papel más esencial. Este don ministerial, es decir, ministerio, es parte del gobierno de la iglesia dado en Efesios 4:11.

A.    Terminología y definición:
El termino castellano Apóstol proviene del vocablo griego Apostolos que significa enviado. también tiene su raíz del termino Apostello que significa enviado o escogido y ungido por Dios. Esto implica un individuo que es seleccionado y apartado por Dios para cumplir una encomienda o misión especifica.
Entendiendo esto, tenemos que establecer que el termino misionero es en realidad una expresión moderna que ha sustituido la palabra apóstol. Un verdadero apóstol es un misionero, aunque no todos el que se ha llamado hoy día misionero es un apóstol. Y esto es por que el apóstol o ungido es uno que es autorizado por Dios, quien tiene una misión clara del Señor, pues es Dios mismo quien se comprometió con su soberana elección al llamarle, le revela Sus planes y le unge para cumplirlos con éxito para gloria y honra de Su Santo Nombre.
El termino también puede significar el de mensajero enviado, como lo especifican algunos pasajes bíblicos, denotando con ellos un envió a cumplir una comisión dada por Dios a través de la iglesia (2ª Corintios 8:23). Y también se le ha designado la traducción de embajador dado el contexto de que es uno enviado y autorizado como representante del Señor en Su Reino. Es decir, verdaderamente el Apóstol es un misionero, pues el verdadero sentido de la palabra misión en la Biblia equivale al término envío.
Este ministerio es importante en la construcción o edificación de iglesias, ya que su obra es la de poner fundamento. El apóstol abarca con libertad los otros dones del ministerio. Este ministerio tiene el don sobrenatural de administrar como lo establece 1ª Corintios 12:28 y eso es confirmado por la versión bíblica Weymouth, donde establece que tienen poderes organizativos.
Entonces, tenemos que entender que si ellos contribuyen a la edificación y construcción de iglesias, tienen autoridad sobre estas, las que Dios les ha usado para establecer (1ª Corintios 9:1-2). Y esto nos ayuda a entender que Dios mismo es quien va con el cuando es mandado, debido a que es enviado por El y no por si mismo a la obra. Por esto es que este ministerio es muy equipado con señales, prodigios y milagros determinantes como evidencia de su llamado ministerial (2ª Corintios 12:12). Y esto es la marca distintiva de ellos siendo enviados por Dios: La habilidad de levantar obras y ministerios marcada por las señales y prodigios. Y por ende, para darles guía y dirección a estas iglesias esta unción es necesaria, amen. Por ende, esto no es un pedazo de papel pegado en una pared en forma de diploma, sino una función movida adecuadamente en el cuerpo de Cristo para que la voluntad de Dios sea hecha a plenitud, amen.

B.    El llamamiento:
Uno de los elementos más importantes en un ministro de Dios es su llamado o vocación. Por ser Dios El Todopoderoso que ha diseñado Su obra, es también quien llama al ministerio. En el caso de los apóstoles, al igual que los profetas, Dios entrega experiencias inolvidables para animar y recordar la comisión divina entregada en sus manos.
Por esto, el ministerio apostólico tiene que tener un llamamiento divino (1ª Corintios 12:27-28) y esto indica que no es el hombre ni la organización que llama a la obra apostólica sino Dios. Los llamados al ministerio apostólico recibirán en su espíritu el llamado y la convicción y el espíritu Santo dará testimonio de su llamado. La unción será la evidencia principal del llamamiento y esta se manifestara en multitudes de conversiones, milagros, prodigios, señales y establecimiento y levantamiento de obras y ministros, amen. El ministerio apostólico es uno enviado ungido en misión divina y los dones del espíritu Santo garantizan la obra del llamamiento. Dios al que llama capacita.
Pero no solo es reconocido por los dones sino por también algo llamado carácter. El carácter de un apóstol ayuda a detectar su unción. Este carácter debe ser uno muy equilibrado, capaz de soportar crítica, persecución, calumnias y hasta la muerte. El mejor ejemplo lo tenemos de Pablo, Pedro, Andrés y los demás apóstoles. Y esto ayuda a reconocerles a ellos, los verdaderos de los falsos.
Los falsos tienen el problema que El Señor no les llamo, ni tienen estos elementos, por eso no son verdaderos. Es decir, las señales no les siguen. Pablo y Bernabé, al ser llamados, rápidamente son seguidos por la unción y milagros (Hechos 13:2). Desde los primeros apóstoles, es decir, los 12, hasta gente como Pablo, Bernabé y otros, todos tuvieron una experiencia excepcional con El Señor, es decir, una visitación. Esta vivencia en el Reino de Dios les garantiza seguridad en su llamado y amplia convicción de sus decisiones. Ellos fueron privilegiados al dotarles de una sensibilidad amplia en el mundo espiritual. Su llamado les garantizo la ministración angelical, sobrenatural, visiones, sueños, teofanías, y otras experiencias.
Es decir, que ellos han gozado de un trato bien especial de parte de Dios, siendo llamados con experiencias bien impresionantes desde el mismo instante de su conversión. El caso de Pablo es un sumo ejemplo de ello, como establece Hechos 9:15:
El Señor le dijo: –Ve, porque instrumento escogido me es este para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, de reyes y de los hijos de Israel.

C.    Preguntas de la lección:
1.      Explique lo que quiere decir Apóstol según el contexto de la Palabra.
2.      Explique como se produce el llamado apostólico en las personas.

3.      ¿Cómo diferenciamos a un apóstol verdadero y uno falso?