lunes, 10 de abril de 2017

RESPONSABILIDAD Y EXCELENCIA EN LA MINISTRACIÓN PROFÉTICA: Profeta Cliff Bell © 2015

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Con mayores niveles de autoridad hay mayores niveles de responsabilidad.  Con la ministración de los dones del Espíritu Santo – especialmente con la profecía - se requiere mayor madurez y responsabilidad.  

El profetizar como un vocero de Dios a la vida de otra persona no se debe tomar a la ligera.  Viene con una responsabilidad de asegurar que la persona siendo ministrada recibe el provecho del mensaje que Dios le quiere comunicar. 

No se trata de hacer un show, ni de cuántas personas podamos impresionar con nuestros dones.  El que profetiza está comunicando un mensaje de Dios.  Por lo tanto, cualquiera cosa que impide o que estorbe la comunicación clara de dicho mensaje está fuera de orden.  La meta es comunicar efectivamente el mensaje y ser un reflejo correcto de Aquel que representamos. 

Este artículo no se trata de los falsos profetas ni de las profecías falsas.  Tengo otros escritos que hablan de tales cosas.  Quiero destacar en este artículo unos problemas que veo frecuentemente en iglesias que se identifiquen como “apostólicos y proféticos”, y quiero tambien ofrecer pautas para evitar esos problemas.  

Comenzaré compartiendo unos casos actuales…

CASO1.  
Me acuerdo que fui ministrado por un profeta de mucho renombre durante un congreso. Yo sabía que la palabra era de Dios, y me impactó mucho la unción fuerte que percibí.  Yo tenía una grabadora, pero no hubo tiempo para buscarla y usarla. 

Yo decidí descansar y recibir la impartición confiando que la profecía estaba siendo grabada por la iglesia, y que podía pedir la grabación de ellos.   Yo quería acudir a la Voz de Dios - pues creemos que Dios Todopoderoso nos habla por medio de la profecía.  Además somos mandados juzgar la profecía – y muchas veces se requiere algo de interpretación antes de aplicarla a nuestras vidas.   Si Dios me estaba dando instrucciones yo quería asegurar que yo estaba obedeciendo a Dios.  Yo quería compartir la profecía con mi esposa y familia que no estaban presentes. 

Sucede que la ministración sí fue grabada por la iglesia, pero nunca me la entregaron.  Yo pedí la grabación de la profecía varias veces, y hasta ofrecí pagar cualquier gasto, pero nada.  Traté de anotar lo poco que pude recordar, pero la profecía era larga y no pude recordar menos unos pocos detalles.   

1ª de Corintios 12:7 nos revela que los dones son dados para el provecho del Cuerpo de Cristo.  Al final de las cuentas, recibí poco provecho de esa ministración.   1ª de Corintios 14:3 nos revela que la profecía es para edificación, exhortación y consolación. Recibí una bendición temporal, pero no mucha edificación ni exhortación porque esas cosas vienen con la sustancia de la palabra compartida – la cual yo no pude recordar.

CASO 2.  
El Dr. Bill Hamon, mi padre espiritual, relata de la ocasión en la cual un hombre dijo a su pastor que Dios le había dado permiso para divorciar a su esposa. El pastor no le pudo creer.  No obstante, el hombre insistió, y agregó que Dios le habló por medio de una profecía personal que le ministró el Profeta Bill Hamon – (pues sabía cuánto su pastor admiraba el Dr. Bill Hamon).  El pastor todavía no le pudo creer.  El hombre sacó el casete que tenía la grabación y lo puso en un reproductor, y juntos comenzaron a escuchar la grabación.  La profecía habló de varias cosas, pero hubo una parte que decía, “…hijo mío, te voy a librar de la carga que has llevado por años.” 

“¡Allí está!  ¿Ya ves?” exclamó el hombre…    El pastor sabía de qué hablaba la profecía, y sabía que la “carga” no era la esposa del hombre.  El engaño del corazón del hombre había torcido la palabra profética para poder usarla como licencia de dejar a su esposa.   Gracias a Dios hubo una grabación que pudieron revisar para aclarar las dudas y reorientar al hombre.  Imagínese cómo el diablo pudo haber usado eso en contra del Dr. Bill Hamon si no habían tenido la grabación… si el hombre se hubiera divorciado anunciando a todos que su justificación era “la profecía que le dio el Dr. Hamon”

CASO 3.  
Hace unos años profeticé a un pastor que Dios le daría hijos: una hija y un hijo. Yo no sabía que los médicos ya le habían dicho que no era posible que él y su esposa tuvieran hijos por causa de una incompatibilidad genética.  Ya hubo dos embarazos que no terminaron bien, y los bebés se murieron.  Ellos habían decidido evitar la concepción.  Sin embargo, dentro de poco tiempo su esposa resultó embarazada nuevamente.  Al principio sintieron temor, pero después se acordaron de la profecía.  También se acordaron lo que yo había enseñado la importancia de militar la buena milicia con las profecías que recibimos (1ª Timoteo 1:18).   

Ese pastor y su esposa pudieron escuchar nuevamente la profecía y comenzar a guerrear en el espíritu en oración conforme a la palabra profética.  Los médicos no lo pueden explicar, pero esa pareja experimentó dos embarazos perfectos, y tienen ahora una hija y un hijo, ambos completamente sanos y quienes ahora sirven a Dios juntamente con sus padres. 

Si yo no había grabado la profecía, y si ese pastor hubiera tenido que depender de su memoria… no sé si pudieran haber tenido la confianza de guerrear efectivamente en el espíritu.  En el momento que yo le profeticé sucede que él no creyó la palabra (por causa de su experiencia negativa pasada) y pensaba que yo estaba equivocado.  Entonces, es muy probable que no hubiera recordado los detalles de la profecía. El hecho de que hubo una grabación entregada a ellos, ambos, él y su esposa, pudieron fortalecer su fe, echar fuera las dudas y temores, y militar la buena milicia para ver el cumplimiento. 

CASO 4.  
Un profeta itinerante estaba ministrando en cierta iglesia.  Vio a un hombre soltero que estaba sentado por un lado del templo, y también vio a una mujer soltera de unos 50 años sentada por el otro lado del templo.  Les dijo que deberían casarse.  Es posible que fuera simplemente una broma, pero ellos eran nuevos y  pensaban que Dios les estaba hablando por medio del profeta. No hubo una grabación para examinar y juzgar.  Para empeorar la situación, el pastor no les entrevistó bien antes de oficiar su boda - o hubiera detectado rápidamente que no era de Dios que se casaran.  No eran compatibles.  Ella nunca le amó al hombre, pero no quería desobedecer a Dios. Se casaron, pero fue un desastre, y terminaron en divorcio dentro de pocos meses. 

Si hubieran tenido una grabación, ...y si hubieran juzgado lo que fue dicho, si hubieran recibido consejo sabio pastoral antes de hacer una decisión tan grande pudieron haber evitado el desastre.  El resultado final es que ambos quedaron muy heridos, y la mujer (una creyente nueva) dejó la iglesia.     

Nunca debamos basar una decisión grande en una sola profecía aunque sea una profecía acertada.  Siempre debamos buscar confirmación y consejo sabio.  Las profecías deben de complementar el consejo pastoral y viceversa.   

EL GRABAR LAS PROFECIAS PERSONALES ES PROTOCOLO ESTÁNDAR PARA LA RED DE CHRISTIAN INTERNATIONAL.

Mi punto en todo esto es mostrar la necesidad que nos levantemos a un nuevo nivel de responsabilidad como ministros proféticos y que usemos una grabadora para toda ministración profética personal.   Este es un requisito del Dr. Bill Hamon para todos los quienes estamos bajo su cobertura.  Los que son hijos verdaderos se disciplinarán a hacerlo.  Es parte del protocolo profético estándar en la Red Global Christian International. 

Puede ser que el implementar un nuevo protocolo nos incomode un poco al principio.  Cada disciplina nueva nos incomode al principio.  Pero el protocolo no está diseñado para incomodarnos, sino para protegernos.  Es como el protocolo del tránsito: semáforos, letreros, etc.  Nos incomodan cuando tenemos que parar en un semáforo rojo – pero su propósito no es impedirnos, sino asegurar que lleguemos a nuestro destino.

NO ES SUFICIENTE CONFIAR QUE TODOS TENGAN UN TELÉFONO CON QUE PUEDAN GRABAR SUS PROFECÍAS.  Aunque es bueno si puedan hacerlo, muchos no llevan tales teléfonos, y los que sí no siempre saben cómo usarlos – o no tienen el espacio para acomodar la grabación.  Los que somos ministros proféticos debamos tomar la responsabilidad que viene con nuestro llamado, y llevar una grabadora con pilas nuevas. No sea perezoso e irresponsable.  Sea proactivo, prudente, y toma las acciones necesarias para asegurar que todo sea hecho con excelencia. 


ADEMÁS -DEBAMOS NO SOLAMENTE GRABAR TODAS LAS PROFECÍAS PERSONALES, SINO ASEGURAR QUE LAS PERSONAS MINISTRADAS RECIBAN LAS GRABACIONES.  En mi caso, siempre dejo con la iglesia anfitriona una copia de todas las grabaciones.  Como ellos conocen a los individuos, ellos pueden distribuir efectivamente las grabaciones.  Siempre he pedido ese favor de los pastores de las iglesias en donde ministro. 

Me ha desconcertado las veces cuando alguien me escribe varios meses después de la ministración diciendo que la iglesia nunca les compartió la grabación.  Me indica que ese pastor no valora la palabra profética como se debe.  Prefiero no juzgarles y etiquetarles como mentirosos e irresponsables, pero en algunos casos puede ser que es así.   Por eso siempre guardo todas las grabaciones por un mínimo de un año.

GRABANDO Y REPARTIENDO LAS GRABACIONES DE LAS PROFECÍAS TIENE MUCHOS BENEFICIOS:

1.  Demuestra respeto a Dios y la importancia de Su mensaje a uno de sus hijos amados.

2.  Demuestra respeto y consideración a la persona siendo ministrada para que puedan escuchar nuevamente la profecía, juzgarla apropiadamente, interpretarla y aplicarla a sus vidas correctamente.  Sin la grabación están a la misericordia de sus memorias, y no podrán recordar todo. …y es posible que lo van a recordar mal, o solamente las porciones que les conviene.

3.  Demuestra respeto a los pastores de las personas siendo ministradas, y les da la herramienta necesaria para poder aconsejar bien a sus ovejas.  La verdad es sin una grabación, puedas estar haciéndoles daño al pastor y a la iglesia.  Las profecías muchas veces hablan de nuestro potencial, de lo que podemos ser en el futuro – mas nuestros pastores saben cuál es nuestra realidad  y conocen cuáles cosas en nuestras vidas necesitan cambios antes de que se pueda cumplir la profecía. 

4.  Es una protección para la persona siendo ministrada. Muchas veces otros quienes están presentes también escuchan la ministración, pero la escuchen desde su propia perspectiva limitada y luego tratan de controlar o juzgar a la persona. Una grabación asegura que TODA la profecía sea escuchada y examinada.  

5.  Es una protección para el profeta mismo.  Nosotros tampoco podemos recordar precisamente lo que habíamos profetizado a otro.  Ellos van a recordar lo que les conviene, y puedan torcer las palabras o mal-aplicarlas. Cuando no hay una grabación el profeta corre el riesgo no necesario deser citado mal – y luego tener que lidiar con las consecuencias.   

6.  Es una cuestión de responsabilidad y de rendir cuentas por lo que hemos profetizado.  Si es que nos equivocamos podemos responsabilizarnos por el error y ayudar a efectuar una resolución y entendimiento adecuado.  Si es que era una palabra acertada se puede examinarla para ver cuáles son las condiciones para ver el cumplimiento.  (Cada profecía personal es condicional aunquelas condiciones sean especificadas dentro de la profecía o simplemente por los principios bíblicos que es la palabra profética más segura.)   


¡Que Dios nos ayude a ser responsables, y a llevar la ministración a nuevos niveles de excelencia!


Espero que este artículo le sea de provecho.  Si es así, le invito a compartirlo con otros.