miércoles, 13 de septiembre de 2017

Notas de Aliento: El Perfume (Pastora Claudia Lorelle)


Juan 12:3 “Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y los enjugó con sus cabellos; y la casa se llenó del olor del perfume.”
Jesús estaba en Betania, en casa de Simón el leproso, sentado en la mesa, en la cena que habían organizado en su honor, entonces vino María la hermana de Lázaro, el que Jesús había resucitado y trayendo un vaso de alabastro de perfume de nardo puro de mucho precio, quebró el vaso y se lo derramó sobre su cabeza, y ungió los pies de Jesús, y los enjugó con sus cabellos; y la casa se llenó del olor del perfume.
María no solo estaba altamente agradecida porque Jesús había resucitado a su hermano, ella era una adoradora, a quien siempre encontramos en las Escrituras postrada a los pies del Maestro. No fue solamente el hecho de invertir salario de todo un año en un costoso perfume, pero en este acto mismo de adoración y gratitud, ella mostró tanto, que nos enseña con su ejemplo. ¡La Gratitud es más que palabras, se expresa en Acciones!
Por el contrario, hay quienes pueden creer que tu entrega y devoción es un desperdicio, como lo pensaban algunos de los discípulos de Jesús, quienes criticaron lo que hizo María: Mateo 26:8-9 “Al ver esto, los discípulos se enojaron, diciendo: ¿Para qué este desperdicio? Porque esto podía haberse vendido a gran precio, y haberse dado a los pobres.”
El enemigo siempre estará tratando de contaminar y desviar nuestros corazones, haciéndonos creer que lo que hacemos para el Señor es demasiado, que quizá deberías recapacitar y no entregarte tanto, que estás desperdiciando tu vida, tu juventud, y que deberías mejor disfrutar más de tu tiempo, y solo descansar o gozar.
Pero Jesús reafirma el Acto de Gratitud de María y les dice: Mateo 26:12-13 “Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué molestáis a esta mujer? pues ha hecho conmigo una buena obra. Porque siempre tendréis pobres con vosotros, pero a mí no siempre me tendréis. Porque al derramar este perfume sobre mi cuerpo, lo ha hecho a fin de prepararme para la sepultura. De cierto os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que ésta ha hecho, para memoria de ella. ¡Todo cuanto hagas para el Señor ahora, será contado como una Semilla para la Eternidad! ¡Nunca pierdes, cuando derramas tu vida, tu servicio, humildemente como un perfume de adoración en sus manos! ¡Gástate en Jesús, sin medida y toda tu casa será llena del Olor del Perfume! ¡Tu familia será tocada por el poder de Dios!