sábado, 11 de septiembre de 2010

¿CAMINANDO EN LO “PROSTETICO” o en LO PROFETICO?: Recurso omitido por probarse no era una persona sincera de Dios


Estos tiempos exigen que el Verdadero Apóstol, Profeta y Pastor se levante junto a Pastor se levante a defender el Reino que le fue entregado para Gobernar sobre toda circunstancia y desafiar posibilidades. En esta nota les hablare de la diferencia en el caminar y como reconocer, diferenciar y combatir lo prostético para que surja el cumplimiento de lo profético en tu Iglesia y en tu vida. La palabra prostético viene del uso de la prótesis, de un miembro o aditamento artificial impuesto a un cuerpo por causa de la amputación o mutilación del original. En la época actual muchas corrientes de pensamientos parecen más filosóficos y dogmaticos que la visión profética para el cumplimiento de metas en Dios. Encontramos personas moviéndose en un espíritu que he denominado PROSTETICO porque imita la función del original, el PROFETICO. Personas conocedoras de la Palabra, influyentes y carismáticos dejándose seducir por emociones que ciertamente castran al cuerpo alternado las funciones del miembro artificialmente. Y es sobre esa acción que precisamente voy: aprender a reconocer la diferencia entre lo artificial y lo natural. Fíjense que para que opere una prótesis el miembro ya no existe y el cuerpo ha sido mutilado o afectado por un corte, deformación o accidente.
Ahora bien, examinemos las causas por las cuales se usa una prótesis que ya mencionamos. El cuerpo solo usa una prótesis cuando por circunstancias fuera de su control ha perdido una parte que es necesaria para funcionar equilibradamente en la vida. Una prótesis necesita ser medida, acondicionada y el “cuerpo” debe acostumbrarse a ella. Las “prótesis espirituales” son aquellos pensamientos, dogmas, “revelaciones de emociones” , palabras, mensajes y “visiones” que promovidos por mentes cauterizadas y de pensamiento obtuso hacen que el cuerpo sienta la necesidad de “adaptarse” a algo ARTIFICIAL aun cuando REALMENTE no es lo que necesita pues está COMPLETO EN CRISTO. La deformación, mutilación o cortes que efectúan quienes fluyen en lo PROSTETICO afecta el resultado de la Palabra declarada sobre las vidas y las iglesias. Quiero aclarar que NINGUNO DE ELLOS podrá evitar que cumplas en propósito de Dios en tu vida y tu Iglesia. Pero es indignante ver como la seducción de la palabra suave, con artimañas sutiles contagia al cuerpo entero y lo inutiliza. NO necesitas una prótesis si tu cuerpo funciona completamente.
Los que fluyen en un espíritu prostético IMITAN actitudes, características y funciones del PROFETA VERDADERO. Hablan con fluidez, su palabra esta “cimentada o justificada” sobre un verso bíblico y dicen medias verdades que acaban de cauterizar el miembro antes de amputarlo del cuerpo. Se hacen llamar PROFETAS y discuten abiertamente que se respete su TITULO DE NOBLEZA PERSONALIZADA que se caracteriza porque buscan oportunamente lugares donde exponer SU PALABRA, no la de Dios. Su pensamiento es crítico, obstruido por la carnalidad que lleva al pueblo a brincar, correr y gritar emocionados cada vez que ellos profieren una “revelación” que “casualmente” es una buena noticia motivadora para la iglesia porque solo así aseguran una segunda o tercera invitación. En la primera exposición la estrategia es GANAR CREDIBILIDAD mediante la emoción de la multitud y del líder. Así cuando llamen de nuevo se aseguran que les digan que si para “soltar” una revelación que ha recibido. Los prostéticos solo saben adornar con emociones ligeras al pueblo, unos escalofríos, pelitos parados, un brinquito y ya creemos que Dios está en el asunto. Al cuerpo físico le pasa igual, hay un fenómeno que se llama el miembro ausente que se define como la “capacidad” de sentir la extremidad perdida aun cuando no exista en el cuerpo. Así las cosas la gente “siente” lo que no existe en uno que se mueve en lo prostético. Cuando el movimiento es PROFETICO la diferencia es simple: no siempre será agradable lo que Dios tiene que decir porque ciertamente nunca nos adaptamos a la corrección completamente. El prostético funciona POR SI MISMO, el profeta tiene AUTORIDAD dentro del mundo espiritual y SABE quién es o no es cuando se le anuncia un prostético como profeta. Los profetas pesan, analizan, escudriñan, evalúan y luego se mueven. Pueden distinguir con precisión realidades y verdades que ni siquiera los lideres hayan visto y saben cuando advierten y cuando denuncian, pueden percibir la maldad o mala intención de otros y la mentira. No alteran al pueblo con sensacionalismos baratos, no son derrotistas ni fatalistas, no juzgan pero denuncian pecado, no adornan errores, ayudan a corregirlos. El profeta era el consejero del Rey en muchas ocasiones, por no escucharles sufrieron derrotas algunas, por escuchar sus revelaciones muchos vieron la victoria.
En conclusión:
  1. Un prostético le quita movilidad al cuerpo, comienza amputando lo que sirve de ti y termina imitando lo que existe en ti.
  2. Un prostético se APROVECHA de tus debilidades, defectos y miedos a no vivir equilibrado, no poder funcionar “normalmente”. Funciona provocando ARTIFICIALMENTE lo que un profeta acciona ESPIRITUALMENTE.
  3. Un prostético se acomoda al cuerpo pero necesita reparaciones y ajustes además de adaptación constantes pero NUNCA funcionara como el cuerpo normal.
  4. Un profeta sabe cuando servir de ayuda al líder y al miembro, cuando consolar y cuando ser consejo sabio. Aun cuando diga verdades fuertes serán respaldadas por el peso de su autoridad espiritual, así que los demonios conocen bien a los profetas y los prostéticos le huyen pues fluyen en la manifestación de su carnalidad.
  5. Un profeta no necesita ser reconocido porque se auto nombre sino porque sus actos dicen lo que es.
  6. Un profeta no tiene amigos, su compañía son HERMANOS. Sabe el costo de su trabajo, el precio que tiene que pagar por ser instrumento y no articulo de uso.
AHORA la pregunta clave: ¿donde fluyes tú, en lo prostético o en lo profético…? Si ya sabes la diferencia es tu decisión final la que determina el resultado. Pero recuerda si eres Apóstol, Pastor o Profeta que a los que contamines o perjudiques tendrás que dar cuentas por ellos.